Espacialidad y respiración
En esta sesión, se organizó a toda la clase en grupos de 5 personas aproximadamente, repartiendo entre todos dos hojas diferentes pero del mismo estilo de las que muestro a continuación. 

Había varios grupos que compartían una de entre todas las que se repartieron lo cual nos sirvió para comparar nuestro trabajo con el de los compañeros, lo cual siempre es enriquecedor cuanto menos.
Las instrucciones fueron crear una serie de gestos para acompañar la canción en cuestión y posteriormente, si no era de nuestro agrado, cambiar la letra por una nueva con los gestos asociados correspondientes. Dicho esto, el resultado no es tan interesante como algunas de las reflexiones que sacamos del proceso.
En primer lugar, comentar el gran acierto de un grupo que empleó lenguaje de signos, o al menos en gran parte, para acompañar su canción. Este es un método excelente no solo para integrar a todos aquellos alumnos que puedan sufrir una discapacidad en el proceso de la clase normal si no que además, ofrece al resto una serie de conocimientos a través de los cuales, en el mejor de los casos, pueden comprender la realidad de sus compañeros discapacitados, y en el peor simplemente, a través del juego que supone una canción, aprender un lenguaje que les puede ser útil más adelante. Sin duda una gran idea que desde mi posición aplaudo, quizá de haber sabido lenguaje de signos también lo hubiera hecho.
En segundo, otro gran acierto que consistió en cambiarle el género a uno de los protagonistas de las canciones. En estos tiempo en los que todos buscamos un sistema igualitario para ambos sexos, no está nada mal pensar en darle más protagonismo a las mujeres en este tipo de canciones infantiles en las que muchas veces se encuentran en segundo plano (no siempre es así).


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